Se dijo hace algunos años que Claude Lévi-Strauss era el hijo de la hermana de Marcel Mauss, y así el heredero directo de Emile Durkheim por herencia materna. Es una lástima que la historia no fuera real. Realmente, nació en Bruselas. Su padre era un artista judío-agnóstico que crió a su hijo en un ambiente que combina la cultura artística y el escepticismo.
Desde muy joven estuvo interesado en geología. Después, adquirió otros dos intereses muy importantes para él: el psicoanálisis y el marxismo, cada uno más como una metodología de la ciencia que como un dogma. Fue a la universidad de París desde 1927 a 1932 y se licenció en derecho, <no porque tuviera una gran vocación, sino porque había probado otras especialidades y las detestaba>. Después de graduarse, trabajó dos años como profesor de prácticas en un liceo, juntamente con Maurice Meleau-Ponty y Simone de Beauvoir, que habían estudiado con él en la universidad.
En 1934, obtuvo un puesto como profesor de sociología en la universidad de Sao Paulo, en Brasil. Esa universidad fue fundada por los franceses, ya que, propagar la cultura francesa, siempre ha sido una función diplomática de las misiones francesas. En Brasil, viajó bastante por el interior. En 1937, estuvo cinco meses haciendo trabajo de campo, que alteró por completo sus ideas sobre las tribus primitivas. Esperaba encontrar a autómatas ignorantes que vivían en unos modelos de cultura estática. En vez de eso, encontró a pueblos reales que consideró sus iguales y cuyas ideas de la muerte y de la sociedad consideró como algo sofisticado.
La primera publicación antropológica de Lévi-Strauss fue un artículo de 45 páginas sobre la organización social de los bororo, y este ar´ticulo apareció en 1936. En 1938, dejó la universidad para pasar un año en una expedición mucho más intensa que su experiencia anterior, en el centro de Brasil. El material para sus artículos sobre los nambikrawara y los tupi los recogió por esta época; también le sirvió para su libro, Tristes Tropique.
Al empezar la II Guerra Mundial, volvió a Francia y paso un año en el servicio militar. Después de la ocupación, viajó hacia Martinica, después Puerto Rico y, finalmente, Nueva York, donde Robert Lowies y Alfred Metraux le habían buscado un trabajo en la New School.
Lévi-Strauss conoció gente importante en Nueva York. Aunque habían estudiado en París en la misma época, fue en Nueva York donde conoció por primera vez a Jean-Paul Sartre, con quien discutiría interminablemente durante los siguientes años. Más importante fue el hecho de que conociera a Roman Jakonbson, un miembro de la escuela lingüista estructural de Praga.
La influencia del análisis fenoménico de Jakobson se deja notar en el trabajo de Levi-Strauss. Partiendo de los lingüistas estructurales, Levi-Strauss desarrolló la idea de que los universales de la cultura existen en el nivel que llama <estructura>, pero que no estaba en el nivel de los hechos manifiestos. En la antropología social comparativa, como en la lingüística comparativa, es beneficioso comparar el modelo de las relaciones que unen los grupos de comportamiento humano, pero no lo es comparar los puntos culturales únicos como cosas únicas. La mayor parte de su pensamiento apareció en un artículo, <L´analyse structurale en linguistique et en anthropologie>, que es una contribución a la revista de Jakobson, Word. Este artículo constituye lo fundamental de su antropoogia estructural posterior.
Después de la guerra, permaneció en EEUU durante un año, como agregado cultural francés. Cuando volvió a Francia, publicó su libro más destacado, Les structures élémentaires de la parentée, en 1949. Elementary Structures, causó una gran controversia en EEUU y Europa.
En 1950, Lévi-Strauss fue nombrado director de estudios en la Ecole Pratique des Hautes Etudes en la universidad de Paris, y, en 1953, se le nombro secretario general del Consejo Internacional de las Ciencias Sociales, un puesto que conservó hasta 1960.
En aquel momento, Lévi-Strauss era el teórico antropológico más influyente en Francia y ha sido secundado par muchos. <La antropología estructural>, que apareció en 1958,era una serie de ensayos que trataban de lo que él consideraba que eran los principios generales de la información del pensamiento válidos para todas las mentes humanas.
Desde 1959, su aportación de libros y artículos fue impresionante. <La geste d´Asdiwal>(1960) es un ensayo sobre el análisis del mito; un libro sobre el totemismo y La pensé sauvage aparecieron en 1962. En los años sesenta, empezó un trabajo muy extenso llamado Mythologiques (todo el trabajo de Lévi-Strauss está lleno de referencias indirectas, juegos de palabras y engaños; para entender su método, podemos empezar con este título). Se publicaron cuatro volúmenes: Le cru et le cuit(1964), Du miel aux cendres(1967), L´origine des manières de table (1969) y Myth and Meaning(1979).
Al final de 1969, Lévi-Stratuss le dijo a un reportero del New York Times que había estudiado las culturas primitivas porque no le gustaba el siglo en el que había nacido, que la gente no era más que el resultado de <secreciones psicológicas y toxinas morales> por las que otros morían. Esta premisa fundamental y su brillante capacidad de observar las conexiones, constituye la base de su trabajo.
Lévi-Strauss
Se dijo hace algunos años que Claude Lévi-Strauss era el hijo de la hermana de Marcel Mauss, y así el heredero directo de Emile Durkheim por herencia materna. Es una lástima que la historia no fuera real. Realmente, nació en Bruselas. Su padre era un artista judío-agnóstico que crió a su hijo en un ambiente que combina la cultura artística y el escepticismo.
Desde muy joven estuvo interesado en geología. Después, adquirió otros dos intereses muy importantes para él: el psicoanálisis y el marxismo, cada uno más como una metodología de la ciencia que como un dogma. Fue a la universidad de París desde 1927 a 1932 y se licenció en derecho, <no porque tuviera una gran vocación, sino porque había probado otras especialidades y las detestaba>. Después de graduarse, trabajó dos años como profesor de prácticas en un liceo, juntamente con Maurice Meleau-Ponty y Simone de Beauvoir, que habían estudiado con él en la universidad.
En 1934, obtuvo un puesto como profesor de sociología en la universidad de Sao Paulo, en Brasil. Esa universidad fue fundada por los franceses, ya que, propagar la cultura francesa, siempre ha sido una función diplomática de las misiones francesas. En Brasil, viajó bastante por el interior. En 1937, estuvo cinco meses haciendo trabajo de campo, que alteró por completo sus ideas sobre las tribus primitivas. Esperaba encontrar a autómatas ignorantes que vivían en unos modelos de cultura estática. En vez de eso, encontró a pueblos reales que consideró sus iguales y cuyas ideas de la muerte y de la sociedad consideró como algo sofisticado.
La primera publicación antropológica de Lévi-Strauss fue un artículo de 45 páginas sobre la organización social de los bororo, y este ar´ticulo apareció en 1936. En 1938, dejó la universidad para pasar un año en una expedición mucho más intensa que su experiencia anterior, en el centro de Brasil. El material para sus artículos sobre los nambikrawara y los tupi los recogió por esta época; también le sirvió para su libro, Tristes Tropique.
Al empezar la II Guerra Mundial, volvió a Francia y paso un año en el servicio militar. Después de la ocupación, viajó hacia Martinica, después Puerto Rico y, finalmente, Nueva York, donde Robert Lowies y Alfred Metraux le habían buscado un trabajo en la New School.
Lévi-Strauss conoció gente importante en Nueva York. Aunque habían estudiado en París en la misma época, fue en Nueva York donde conoció por primera vez a Jean-Paul Sartre, con quien discutiría interminablemente durante los siguientes años. Más importante fue el hecho de que conociera a Roman Jakonbson, un miembro de la escuela lingüista estructural de Praga.
La influencia del análisis fenoménico de Jakobson se deja notar en el trabajo de Levi-Strauss. Partiendo de los lingüistas estructurales, Levi-Strauss desarrolló la idea de que los universales de la cultura existen en el nivel que llama <estructura>, pero que no estaba en el nivel de los hechos manifiestos. En la antropología social comparativa, como en la lingüística comparativa, es beneficioso comparar el modelo de las relaciones que unen los grupos de comportamiento humano, pero no lo es comparar los puntos culturales únicos como cosas únicas. La mayor parte de su pensamiento apareció en un artículo, <L´analyse structurale en linguistique et en anthropologie>, que es una contribución a la revista de Jakobson, Word. Este artículo constituye lo fundamental de su antropoogia estructural posterior.
Después de la guerra, permaneció en EEUU durante un año, como agregado cultural francés. Cuando volvió a Francia, publicó su libro más destacado, Les structures élémentaires de la parentée, en 1949. Elementary Structures, causó una gran controversia en EEUU y Europa.
En 1950, Lévi-Strauss fue nombrado director de estudios en la Ecole Pratique des Hautes Etudes en la universidad de Paris, y, en 1953, se le nombro secretario general del Consejo Internacional de las Ciencias Sociales, un puesto que conservó hasta 1960.
En aquel momento, Lévi-Strauss era el teórico antropológico más influyente en Francia y ha sido secundado par muchos. <La antropología estructural>, que apareció en 1958,era una serie de ensayos que trataban de lo que él consideraba que eran los principios generales de la información del pensamiento válidos para todas las mentes humanas.
Desde 1959, su aportación de libros y artículos fue impresionante. <La geste d´Asdiwal>(1960) es un ensayo sobre el análisis del mito; un libro sobre el totemismo y La pensé sauvage aparecieron en 1962. En los años sesenta, empezó un trabajo muy extenso llamado Mythologiques (todo el trabajo de Lévi-Strauss está lleno de referencias indirectas, juegos de palabras y engaños; para entender su método, podemos empezar con este título). Se publicaron cuatro volúmenes: Le cru et le cuit(1964), Du miel aux cendres(1967), L´origine des manières de table (1969) y Myth and Meaning(1979).
Al final de 1969, Lévi-Stratuss le dijo a un reportero del New York Times que había estudiado las culturas primitivas porque no le gustaba el siglo en el que había nacido, que la gente no era más que el resultado de <secreciones psicológicas y toxinas morales> por las que otros morían. Esta premisa fundamental y su brillante capacidad de observar las conexiones, constituye la base de su trabajo.